San Cayetano el Santo Amado por su Generosidad y Providencia.

Es un Santo adorado en todo el mundo. Las miles de espigas elevadas cada 7 de agosto al Patrono del Pan y del Trabajo son el testimonio viviente de su generosidad y providencia.
Dedícale unos minutos de Oración en este día, ya que el no se olvida de sus fieles.
En los peores momentos de crisis, el Santo de la Providencia, está firme para escuchar nuestros ruegos, darnos aliento y recompensarnos, tarde o temprano, con la dignidad que da el trabajo.
Los creyentes que acuden a San Cayetano, lo hacen para pedir por trabajo y para que no les falte el alimento, pero también se dirigen a los santuarios para agradecer por todo lo concedido.
La mayoría de sus fieles, son personas solidarias y emprendedoras. En su bendición, encuentran la fuerza, la fe y la salud para obtener lo necesario y vivir con dignidad.
Estas plegarias son las que se utilizan para orarle a diario y pedirle su bendición:
Para pedir (al levantarse y al acostarse):
“San Cayetano, haz que nunca falte en nuestros hogares el pan y el trabajo de cada día. Te lo pedimos humildemente. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.”
Oración de Ofrenda:
“San Cayetano, atiende con bondad mis súplicas y recibe con amor estas ofrendas de tu servidor, te imploro que nunca me falte el pan de cada día. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.”
Himno para la Fiesta del día de San Cayetano:
- “Padre Glorioso San Cayetano, traigo en mis manos mi corazón, con la esperanza y la confianza abro mi alma con mi oración.
- San Cayetano, danos la paz, danos trabajo, danos el pan. Siempre vivamos en alegría en la justicia y en el amor.
- Cuando en mi alma sienta tristeza, cuando en mi alma sienta dolor, dame paciencia, dame tu fuerza, ayúdame, mi protector.
- Muestra siempre San Cayetano al Niño Dios, mi salvador, que en su mirada vea el amor y en sus brazos la paz y la unión.
- Siempre fuiste Tú, San Cayetano, desde el cielo, mi protector.
- Nunca me olvides en esta vida, dame siempre tu bendición. Amén.
Oración por el trabajo y la solidaridad:
- Padre de los pobres, consuelo de los afligidos, querido San Cayetano, necesito tu asistencia y caridad.
- Algunos como yo son tan pobres que ni siquiera encontramos palabras para invocar el auxilio de Dios.
- Intercede por mí y por los humildes. Guía mis pasos y confórtame en la adversidad.
- Quiera Dios darme un corazón como el tuyo, compasivo y misericordioso, para saber asistir a mis hermanos. Amén.





















